Hay dos caminos que llevan a un bosque oscuro. Convergen en Brumagrís, un pueblo oculto entre los árboles, un lugar vivo por las familias que nunca lo abandonan. Los habitantes de Brumagrís saben que el bosque es un sitio peligroso y mágico, y que salirse del camino es buscarse problemas.
Cuando Heike, la joven costurera del pueblo, encuentra un cadáver en el camino, se dispone a buscar al culpable, pero su búsqueda solo la lleva a descubrir más cosas extrañas.