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A lo largo del tiempo se han ido sucediendo en el mundo los sistemas de gobierno más diversos: desde la tiranía ejercida por un reyezuelo local, pasando por la aristocracia de la fuerza o el dinero, la oligarquía o la monarquía, hasta llegar a las más variadas formas de democracia. Pero cuando

las circunstancias mundiales hicieron que la salud llegase a ser el bien más preciado, una sola forma de gobierno se impuso: la poliarquía ejercida por la clase médica.

En la España del siglo XXI, los anteriores sistemas de gobierno han sido sustituidos por una oligarquía médica, en la que sólo los titulados en Medicina y Cirugía pueden acceder al poder y ocupar los puestos más altos.

Pero esta “revolución de la salud” tiene su oponente: las BAE (Brigadas Antimédicas Españolas) que constituyen una contrarrevolución violenta y despiadada.


Futuropolis - 34




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4.0

Votos: 1
by PacoMan
by PacoMan

Ha valorado Salud mortal con una puntuación de 4 sobre 5

26/09/2013

by PacoMan
by PacoMan

Salud mortal

Esta reseña la escribí en Julio 1994
 

Esta novela es ciencia-ficción (C-F) española, pero española de verdad. La españolidad de una obra no se consigue dándole nombres hispanos a los personajes, ni situándola en algún lugar del territorio ibérico. La españolidad se alcanza por el contenido netamente hispano de la novela. Bermúdez gran creador de mundos, sitúa su narración en una España post- cataclismo mundial (¡Ojo! cataclismo post-"caida muro de Berlín"), gobernada por una oligarquía médica sustentada en el derecho divino (o sea, en la Iglesia católica apostólica romana), en el poder gremial médico y en el haber sabido aprovechar un momento histórico.

El contexto sociológico-político del relato se aleja un poco del esquema más o menos tradicional de Bermúdez: sociedad avanzada tecnológicamente, organizada jerárquicamente (Imperios) y con comportamiento económico colonialista, en contraposición a una sociedad aislada (con aislamiento natural o artificial), con una organización social sorprendente y muchas veces utópica, donde el autor puede desarrollar a sus anchas el tema que le interesa. En Salud Mortal, sólo existe la sociedad española en un futuro cuasi-inmediato (eso sí, España está aislada). Esto le permite hacer un ejercicio personal de proyección temporal de nuestros problemas actuales y futuros: problemas ecológicos, escasez de energía barata, de alimentos naturales, de viviendas y paradójicamente de salud. Esta proximidad en el tiempo le deja expresar su propia visión sobre la evolución del arte, de la banca y como no, de la medicina.

La dictadura médica es el armazón que sustenta la trama de la novela, lo que permite hacer una reflexión sobre la indefensión de los pacientes frente al poder médico y sus consecuencias. En la estructura social e institucional de la dictadura se encuentra la españolidad de la obra. El modelo original real sobre el que se basa es la dictadura franquista de la década de los cuarenta y principios de los cincuenta, donde los militares son sustituidos por los médicos. Cabe recordar que el periodo histórico español está dominado por una doble realidad: la oficial y la "consentida". En la oficial se encuentra el racionamiento de alimentos, servicios, viviendas, combustible y posibilidad de emigrar, de estricto control religioso y una absoluta indefensión frente a los poderosos; mientras que la "consentida" es una sociedad corrupta que se nutre del estraperlo, egocéntrica y ambiciosa. El autor introduce innovaciones y nuevas situaciones que puedan reintroducir en la sociedad descrita en el libro los mismos esquemas que en el franquismo: toque de queda, aislamiento internacional, grupos terroristas, etc. La sustitución de los militares por los médicos introduce un elemento contradictorio con la génesis y persistencia del régimen político, pero el autor dedica poco tiempo a resolver este conflicto. La estructuración de la sociedad española futura es uno de los ejemplos más interesantes de creación de contexto político-social más creíble de la actual C-F; pero para mi desgracia personal, Bermúdez no desarrolla completamente el escenario social, las relaciones productivas y los posibles conflictos entre los grupos de poder; en cambio profundiza en el primer y más obvio conflicto planteado: las relaciones médico paciente que hacen buena nuestra actual Seguridad Social.

El relato también intenta una reflexión sobre la legitimación del poder y enumera dos de las tres fuentes: la revolución-carismática (aunque sólo considera revueltas palaciegas, dejando de lado las revoluciones populares) y la basada en la legalidad (sistemas democráticos). El autor margina la primera de las fuentes de poder: la tradición (ejemplo son las monarquías, todas ellas por gracia de Dios y de un buen ejercicio de violencia que eliminase a otros candidatos). Se apunta el efecto corruptor del poder sobre el líder que lo ejerce y como la lucha contra un régimen conlleva, a veces, la copia de ciertas actitudes de éste.

Los personajes de Bermúdez, principalmente masculinos, crecen y maduran en sus novelas e inevitablemente deparan una sorpresa final. La utilización de una sorpresa final que redefine la obra es un mecanismo clásico en la literatura de C-F (también en la policíaca, de hecho esta novela en su parte final tiene elementos de este género) y se cultiva generalmente en el relato corto, siendo ésta la forma narrativa "natural" de la C-F (bueno... así lo veo yo). Bermúdez usa este recurso literario magistralmente en sus relatos cortos y novelas largas.

Salud Mortal no es una novela hard (tradicionalmente son descripciones minuciosas de la base científico-técnica que sustenta los artilugios que aparecen en el texto, mientras que el fondo argumental analiza un tema trascendente), tampoco es new wave ni es cyberpunk, sino simple y llanamente buena C-F que aborda especulativamente un miedo del autor, la desprotección del paciente frente a su médico en un contexto futuro verosímil. Esto es Ciencia-Ficción sin adjetivos, donde sin descuidar los aspectos técnicos (en esto Bermúdez es ejemplar) la ciencia se reemplaza por verosimilitud política, sociológica y económica (algunos lo denominan ciencias sociales, aunque personalmente lo considero un término desafortunado), aspectos que la C-F clásica en el mejor de los casos desprecia (excepción notable, Frederik Pohl).

Otra de las interesantes aportaciones de Salud Mortal es la forma en que el autor transmite al lector el contexto socio-político, para evitar los tradicionales monólogos-palizas de los clásicos de la C-F en sus descripciones técnicas (Verne, Wells, Asimov, Clark ...). Lo hace introduciendo una novedad (Torres Quesada la usa en su primera entrega de las Islas del Infierno y también Frederik Pohl en Pórtico): la información se facilita mediante comunicados de los terroristas y por una conferencia académica de uno de los personajes. Esto libera a los personajes de diálogos forzados y al narrador de cortar la acción. El corte explicativo se produce sistemáticamente al final de cada capítulo, lo que permite una rápida asimilación y diferenciar la acción de la descripción del contexto.

El argumento de la novela... bueno si todavía no te has convencido de la necesidad de leer esta brillante novela y necesitas un breve resumen del argumento... pregúntale a algún conocido que la haya leído o léete la referencia de Julián Díez en Cyber fantasy nº 3. Si todavía necesitas más, léete el epílogo del propio autor en el número 4 de la misma revista.

26/09/2013