"Harpman dice aquí todo lo que hay que decir sobre la dignidad y la dificultad de permanecer humano frente al sufrimiento". Le Quotidien
"Lo que hay en esta novela, por encima de todo, es un instinto de supervivencia que, en la extrema pobreza, se obstina en recrear y enriquecer el mundo. Absolutamente abandonadas a su suerte, las mujeres reinventan lo más antiguo y elemental de la humanidad en torno a un fuego, a un canto, a la construcción de un hogar o al duelo por alguien a quien se ha amado de verdad". Zenda
"La ficción distópica solía ser popular porque permitía a los lectores identificarse con alguien que ejerce la resistencia frente a la opresión del mundo totalitario en el que viven. Las lectoras sensibles a las amenazas a los derechos reproductivos de la mujer y a la libertad sexual, unido al hecho de que el feminismo está siendo perseguido en muchas partes del mundo, han visto todo eso reflejado en el texto de Harpman". Susan Watkins, The Guardian